Introducción
La baja visión (BV) es una discapacidad visual permanente que no mejora con gafas convencionales, lentes de contacto, medicación ni cirugía y que afecta a actividades cotidianas como leer, reconocer caras, cocinar, moverse por la calle, etc. Es importante entender que no es sinónimo de ceguera, ya que la mayoría de las personas con BV conservan resto visual útil que puede aprovecharse con ayudas ópticas, no ópticas y rehabilitación visual.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) clasifica la pérdida visual por niveles (leve, moderada, severa y ceguera) según la agudeza visual (AV) con la mejor corrección y/o el campo visual. La BV suele englobar la pérdida visual moderada y severa que afecta a las actividades de la vida diaria (AVD). [1]
Datos sobre discapacidad visual
En el mundo
Al menos 2.2 mil millones de personas tienen discapacidad visual (de lejos o de cerca). De todos ellos, al menos un billón de casos podría haberse prevenido o aún no han sido atendidos por ningún profesional de la salud visual [1]. Un análisis global del año 2021 realizado por “The Lancet Global Health Commission on Global Eye Health” estimó que 596 millones de personas padecen pérdida visual permanente y 43 millones, ceguera. Aunque la prevalencia ajustada por edad tiende a bajar, el número absoluto sube por el envejecimiento poblacional [2].
En Europa
Las tasas son de las más bajas del mundo (grupos de altos ingresos), pero el envejecimiento hace que el número absoluto de personas afectadas siga aumentando cada año. Para la catarata, la prevalencia estandarizada de ceguera en ≥50 años es ~0.09% en países de altos ingresos y ~0.19% en Europa Central y Europa del Este; la discapacidad visual moderada-severa por catarata es ~0.35% y ~0.49%, respectivamente (2020) [5].
También se publican encuestas (datos autorreferidos sobre “dificultad visual para ver bien incluso con gafas“ en la UE) son útiles para políticas, pero no equivalen a diagnósticos clínicos y su comparabilidad entre países tiene limitaciones [6].
En Latinoamérica y el Caribe (LAC)
En pacientes ≥ 60 años, la prevalencia combinada estimada es 14.14% para pérdida visual moderada-severa y 2.94% para ceguera, con variación entre subregiones (por ejemplo, 0.96%–3.89% de ceguera) [4].
Incidencia (nuevos casos por año): los organismos internacionales señalan que faltan datos comparables de incidencia; la mayoría de las fuentes reportan la prevalencia a partir de encuestas poblacionales [2].
Causas más frecuentes de discapacidad visual
Errores refractivos no corregidos, presbicia no corregida; catarata, glaucoma, degeneración macular asociada a la edad (DMAE), retinopatía diabética, opacidades corneales. Estas causas explican gran parte de la discapacidad visual mundial y muchas son evitables o tratables [1][3].
Valoración Optométrica de Baja Visión
Incluye la historia clínica funcional; agudeza de lejos y de cerca, campo visual, sensibilidad al contraste, deslumbramiento, motilidad ocular; pruebas con ayudas ópticas, no ópticas, electrónicas; y un plan de rehabilitación visual individualizado, que hoy en día puede incluir nuevas tecnologías como es el caso de la inteligencia artificial y de la baja visión [1][2].
Ayudas más frecuentes: ópticas (lupas, microscopios, telescopios y telemicroscopios), filtros selectivos, inteligencia artificial, realidad aumentada y tecnología (lectores de voz, ampliación, alto contraste), modificaciones del entorno (iluminación específica, contraste, tipografía grande). La evidencia respalda que la rehabilitación visual mejora la funcionalidad y calidad de vida de los pacientes con BV cuando se prescriben ayudas adecuadas y se acompaña de la misma [2].
Prevención
Gran parte de la discapacidad visual mundial es evitable con revisiones periódicas, corrección óptica, cirugía de catarata y control de enfermedades crónicas. En la Región de las Américas, se estima que hasta el 80% de la ceguera/discapacidad visual puede prevenirse con el acceso oportuno a cuidados visuales [3][4].
Derechos
La discapacidad visual está amparada por la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CRPD) y por marcos europeos/latinoamericanos de accesibilidad y no discriminación [1][3].
Referencias
- OMS – World report on vision (2019); OMS Fact Sheet 2023.
- The Lancet Global Health Commission on Global Eye Health (2021).
- IAPB Vision Atlas / Vision Loss Expert Group (GBD).
- Pan American Journal of Public Health (2024): prevalencia en ≥60 años en LAC.
- GBD Estimation for Cataract-related blindness and MSVI in Europe (2020).
- Eurostat/Parlamento Europeo: datos autorreferidos sobre dificultad visual en la UE.